¿Cuántas veces has escuchado la frase “madre solo hay una”?... Yo lo he escuchado toda mi vida. Cuando reflexiono sobre ella, la siento cargada de muchos supuestos que no me hacen sentido en la vida real. En mi opinión, sugiere muchas creencias tipo blanco o negro sobre la maternidad, por ejemplo:
- Que la maternidad se asume desde una posición abnegada y de sacrificio.
- Que maternar es algo individual, que no se lleva a cabo en colectivo.
- Que todas las mujeres están programadas con el “chip” de la maternidad.
- Que la única persona que puede o debe maternar es la persona gestante.
- Que no importa las circunstancias, se venera la figura materna.
- Que no importa si es una maternidad deseada o no, por ser mujer es el único rol que puedes asumir.
Pudiéramos seguir con la lista de mensajes que se reciben con la frase de que “madre solo hay una”. Pero, eso no es lo único que escuchamos sobre la maternidad. Quizás, al igual que yo, se te hacen familiares frases como “esta es mi segunda madre”, “te amo tía madre”, “mama es mi abuela y mami mi mamá”, “no es mi madrastra, es mi mamá”, entre otras verbalizaciones que reflejan cuan amplio y diverso puede ser el amor materno.
En el caso de la adopción, la maternidad siempre es compartida. Al menos hay dos madres, la mamá biológica o primera mamá y la mamá por adopción. En mi caso, mi hijo tiene tres mamás, incluyéndome. Esto no me hace sentir menos mamá, siempre le digo a JJ que su corazón es bien grande y cabe amor para las todas las personas que él quiera. Cada una cumplimos un rol diferente en su vida y actualmente soy yo la que tiene el privilegio en verle y acompañarle a crecer. Sin embargo, sus otras dos mamás son parte de su historia, de su ser y siempre estarán presentes. No importa cuanto tiempo pasemos juntes, las tres somos parte de él.
Ya cerquita del día de las madres pienso sobre sus otras dos mamás, su mamá de pancita y la mamá que lo cuido por mucho tiempo. Si pudiera, me gustaría decirles tantas cosas… Quisiera que sepan, que no son invisibles en nuestra familia. Que no importa si estoy o no estoy de acuerdo con lo que pudieron hacer, no les juzgo, las miro con compasión y ese es el mensaje que intento transmitirle a nuestro hijo. Quisiera que sepan que las llamamos por su nombre y cuando a veces a JJ se le olvida y me dice, “mamá, ¿cómo era que se llamaba mi otra mamá?”, con todo el amor del mundo les recuerdo sus nombres. JJ las tiene presentes con amor y a veces no puede esperar a "ser grande" para buscarles, de hecho, le prometí que cuando las instituciones le den la información, le acompañaría y les daría un abrazo.
Muchas personas me preguntan como puedo ver las cosas así. Mi camino ha sido marcado por diferentes factores, incluyendo: la compasión, la solidaridad y la educación. Claro que me hubiera encantado que mi hijo no pasará lo que ha vivido, sin embargo, miro sus otras mamás desde la compasión y solidaridad. De esa manera, reconozco y honro que hicieron lo mejor que pudieron en un sistema violento hacia la mujer y las maternidades, que quizás no pudieron escoger y posiblemente no tenían los recursos para hacer todo lo que mi hijo necesitó. Por otro lado, la educación, para poder entender las necesidades de las personas adoptadas y a raíz de ello abrazar más fuerte la maternidad compartida como el mejor camino para el bienestar de mí cría.
Una vez leí sobre la maternidad a través de la adopción una frase que me llegó profundo, y el mensaje era algo así: Mi hijo es mío de una manera que nunca será de su mamá biológica y es de su mamá biológica de una manera que nunca será mío; juntas somos la maternidad. Lo vi en una historia en instagram y lamentablemente no recuerdo la autora y quizás estoy cambiando algunas palabras. Pero ha sido la frase que de alguna manera resume mi paz con la maternidad compartida. En mi caso, las tres tenemos un rol único que de ninguna manera nos podemos reemplazar.
En fin… Madre NO solo hay una, en especial cuando se es mamá a través de la adopción. Qué lindo sería, si nos liberamos de todos esos “se supone” de la maternidad y cada persona que asume cualquier tipo de cuidado maternal pueda hacerlo desde otro lugar, uno más saludable, en balance y paz. No importa si eres mamá que cría hijos biológicos o por adopción, mamá de crianza (foster), mamá que hizo una entrega voluntaria, si eres una titi, abuela, hermana, cuidadora, maestra, trabajadora social o amiga que brinda cuidados maternos. En el día de las madres no te quiero felicitar, en esta fecha deseo que tengas un día lleno de compasión y que sueltes el látigo, aunque sea por un rato. Maternar es difícil, no siempre tenemos las condiciones ideales para hacerlo, así que hacer lo mejor que puedes es suficiente.
Si te interesa leer como fue mi proceso de comenzar a maternar desde la adopción, lee aquí
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